Gente, hace unos días una vieja amiga que vino de visita al Perú me comentó acerca de un tema que me ha dado vueltas todo el fin de semana, y que ahora quiero compartir con ustedes. Ella me dijo esto: "Hey, así como a mí me gustan los patas con cabello largo, tatuajes y cara de malo; a ti, ¿alguna vez te ha interesado el prototipo de una chica ‘rockera’ o, en todo caso, que toque en una banda de rock?" Bueno, sólo recuerdo que atiné en responder su extraña pregunta con tan solo siete palabras: " La bajista Sean Yseult de White Zombie".
Ahora, debido a mi respuesta, me imagino que muchos piensan que me fumé algo; pero solos les digo que así como ellas tienen una fijación por un rockstar, estoy seguro, y no se hagan (risas), de que el headbanger promedio, en algún momento, a fantaseado con la pose de una rockera mata pasiones, o incluso ha llegado a decir: "Esa chica tiene algo, pero no sé qué es…".
Esta extraña fijación por las rockeras irrumpió en mí a partir de los trece años. No sé, pero la primera vez que vi a la bajista de White Zombie, Sean Yseult, interpretando “More Human Than Human”, simplemente, me quedé ‘lelo’. Y es que no sólo es su despliegue en el escenario lo que me atrae; la actitud que muestra al momento de balancear su larga cabellera teñida de verde sobre su firme bajo, y la ligera, pero misteriosa sonrisa que se deja ver por momentos, hace más que llamativa a la ex pareja del ‘lechero’ de Rob Zombie.
En los ochentas, si bien existió una Madonna que controló el género pop, y el gusto libidinoso de muchos, también, dentro glam metal, existió un delirio colectivo hacia una mujer de voz ronca y mirada penetrante. Lita Ford, la ‘diosa del rock’, esbozó en más de uno el gusto no sólo por la música, sino por la actitud desplegada en los escenarios de chica mala del rock. Cómo olvidar su interpretación de Close my eyes forever” junto al tío Ozzy Osbourne. Simplemente ‘soberbia’.
Ya en los noventas, la laca, el rímel y el tinte excesivo fueron dejados de lado, para dar pie a las cabelleras rubias, los ojos encendidos y los grandes labios gruesos. Rockeras contestatarias en su momento como Courtney Love, Gwen Stefani y Alanis Morissette son el vivo retrato de que los gustos y la forma de ver a las rudas del rock, cambiaron con el tiempo.
Para aquellos que les gustan las chicas con timbre de voz alto, al estilo mesosoprano, y de una belleza sin igual, se encuentran las más heavy de contorneo agresivo, pero de dulzura en el escenario. Tarja Turunen de Nightwish, Simone Simons de Épica y Amy Lee de Evanescence representan el sueño de muñecas de porcelana, combinado con letales dosis de movimiento de cabeza al estilo Jason Newsted, ex bajista de Metallica.
Solo me queda decir que ya sea por su voz o por lo extremadamente orates que se comportan en el escenario, las diosas del hard rock tienen ese algo que muchos no se explican qué es, pero que encandila y enfatiza la rudeza de un género que, estoy seguro, tendrá más adeptos a partir de hoy.
Pd: A continuación, presentaciones de White Zombie con la bajista Sean Yseult y Épica con Simone Simons en la voz.
Gente, es alucinante la forma cómo, en la actualidad, uno puede ser el rockstar del día con tan solo recibir un ‘click’ en el fabuloso mundo del Youtube. Es asombroso, en serio. Hace dos semanas la banda de mi pata Alvaro, Anorkiss Band, en tan solo su primer día de emisión, tuvo como más de 400 reproducciones. Bueno, ustedes me dirán que no es mucho, pero las nuevas propuestas musicales apelan a este tipo de formatos con tal de hacerse conocidas y quién sabe, tal vez, con el tiempo, y la buena suerte del famoso ‘click’, haga que un mortal o simple headbanger aficionado sea una leyenda en tan solo un día.
Hace una semana tuve la dicha de volver a ensayar con mi banda The Cargosos en una sala de ensayo de unos amigos del barrio. ¿El motivo? Pronto nos presentaremos en un bar grunge del centro de Lima. Sin embargo, lo gracioso no queda ahí. Una vez que comenzamos a escuchar y observar nuestro ensayo, el bajista de mi grupo tuvo una idea que me dejó pensando el resto del camino de vuelta a mi casa. Quería que subiéramos nuestra grabación a Youtube y, de esa forma, preparar un posible camino hacia el estrellato. Fue ahí que me dije a mí mismo: “¿en qué momento el Youtube se catapultó como el nuevo Ferrando del Rock?
Si más no recuerdo, y si mi memoria no me falla, espero, Metallica, sí, la poderosa banda que en algún momento fue llamada “Alcohólica”, debido a su gusto por el licor desmedido, se hizo conocida en los Estados Unidos con el viejo truco: “oe, que bacán esa banda. ¿Quiénes son? Préstame tu cassette para sacarle copia…”. Imagínense, pues. Sin Youtube, ni MTV. Nada. Simplemente, de mano en mano, como los viejos y añorados tiempos.
Justo en estos momentos, mientras escribo, tengo de fondo musical uno de los más insignes temas que mi oído ha escuchado durante todos estos años. Powerslave, de Iron Maiden, fue el primer cassette de heavy metal que tuve entre mis manos cuando tenía doce años. Todo el día lo escuchaba. En mi barrio, mis amigos me pedían a gritos que se los preste. Era la novedad entre nosotros. Lo llamábamos ‘la caleta’, sin saber, por esos tiempos, que tenía más diez años de haber sido presentado.
Ahora, con esto no estoy desestimando la utilidad del Youtube del todo, ya que, y lo acepto, me considero un desenfrenado visionario de bandas por este medio. Tengo que reconocer lo maravilloso que es mientras laboro, ya sea en casa o en mi trabajo. Es más, es increíble cómo una gran cantidad de bandas se han hecho conocidas a través de este soporte.
En la argentina existe una banda que se llama By Gauchos (Los gauchos de acero) que los he seguido desde que ellos eran niños. Y por qué digo niños, aunque ya no lo sean, por qué el youtube, prácticamente, ha sido su progenitor que les ha dado de comer y los ha cuidado a lo largo de estos años. Su particularidad es tocar covers de bandas afines a sus gustos. Entre estos se encuentran: Metallica, Slipknot, Pantera, Sepultura, Iron Maiden, entre otros. Deberían observar la cantidad de visitas que tienen, es impresionante. Se han presentado en casi todos los programas de su país. Grabaron un comercial para Motorolla, y conocieron a Iron Maiden en la gira de la doncella a Latinoamérica hace dos años. Nada mal para unos pequeños que de la nada colgaron su video en Youtube, ¿no?
Sé que el costo de ser un rockstar en nuestros días ha cambiado, sin embargo, y esto les digo a todos mis brothers, y personas que buscan sobresalir en la música, sea el género que fuera, nada es fácil ahora, hay que meterle 'harto' feelin, ya que el gusto del respetable te puede catapultar en ‘one’ o simplemente llevar al estrellato con tan solo un ‘click’. Es duro, pero es así. Qué queda, simplemente seguir con el sueño perenne de tal vez, algún día, ser el rockstar entre tus patas, o ser la leyenda entre todos nosotros. ImI..
A continuación, the trooper tocada por los gauchos de acero...
Gente, este es un aviso a la comunidad y, a su vez, una inquietud que he tenido desde siempre. ¿Alguno de ustedes ha cogido un par de lapiceros y los ha utilizado como baquetas y, de cierta forma, ‘utilizado’ las ollas de sus lindas madres como tambores, en la adolescencia?
Si la respuesta es sí, debo dar gracias a Dios porque ya no me considero ‘orate’ del todo; pero si la respuesta es no, espero que con la siguiente anécdota que me pasó hace dieciocho años, te robes los lapiceros de tu hermana menor, busques un buen tapete de alguna silla de tu casa y te animes a decir: “soy batero y qué…”
Todo data desde mis precoces diez años. El recuerdo aún vivo de mi primer juego de baquetas marca ‘novo’ fue peculiar (risas). Imagínense pues: He ahí yo, frente a mi ‘casi’ batería portátil, armada con unas ollas de mi madre, las cuales, desde luego, nunca reconoció al final. Me sentía extraño, casi pasmado. No supe qué hacer o decir; sin embargo, creo que fue ahí cuando dije, o soy batero por un día y, simplemente, chapo mi pelota y salgo a jugar con mis amigos, o soy el mejor batero que alguien pueda dudar y sigo con esto. Tomé la segunda decisión, desde luego.
Ahora, como todo pequeño que comienza a conocer el mundo, tuve grandes maestros que me acompañaron durante largos años en la clandestinidad de mi habitación. Entre estos puedo nombrar, con orgullo, a Lars Ulrich de Metallica, Nicko McBrain de Iron Maiden, Charly Alberti de Soda Stereo, Mike Portnoy de Dream Theater y Chad Gaylord de los Red Hot Chili Peppers.
Ese fue el inicio del fin. Todo el día, ya se imaginarán, fueron dulces melodías de Metallica, Iron Maiden, Van Halen y ACDC. Era una cosa de locos. Primero empezaba con las sillas, luego los sillones, luego mi cama, es decir, toda forma rectangular que tuviera una especie de tapete, y que sirviera como ‘tarola’ imaginaria, bienvenido.
Pasaban las horas, los minutos y la fiesta headbanger, que había armado en mi casa, estaba por terminar. Mis padres llegarían en unos instantes, y era hora de poner todo en su lugar. Si armar la pequeña batería fue una locura, lo peor vino después.
Parece como si fuera ayer, pero hasta ahora tengo la mirada encendida de mi padre que me mira y me dice: “carajo, espero que no hayas roto el tapete de las sillas, porque si no…” (risas).
En fin, en la actualidad mis pies y dedos viajan cada uno por sí solos, en una dirección, en un sentido. Es divertido, para qué. No puedo dejar de moverlos. Muchos que me conocen piensan que es un tick nervioso, o que simplemente tengo ganas de ir al baño, sin embargo, les digo, que es el recuerdo el que habla por sí solo; son emociones que, incluso en la combi, salen a la luz. No puedo dejar de mover mis dedos al escuchar una melodía; no puedo dejar de sentir la música que viaja por mis venas; en síntesis: “soy batero y qué…”
Pd: A continuación, una prueba de que para tocar batería no existe una edad promedio…ImI…
Gente, luego de soñar un poco, y verme por unos minutos, parado en un escenario, me di cuenta de algo: a toda mujer, creo, y por videos en conciertos lo compruebo, siempre le ha gustado la idea de salir o fantasear con un rockstar. Tal vez el estereotipo o simplemente su presencia, pero la sensación de poder atraer la mirada del chico malo, aún se observa en nuestros días.
Muchas, en algún momento, soñaron con Axel Rose o Kurt Kobain. Sí, el sueño del chico malo con mirada penetrante y fuerza en sus acciones encandiló a más de una en la década pasada. No sé, pero la histeria, como el disco de Def Leppard, “Hysteria”, se refleja en los ojos de ellas, y muchos, como el que habla, en algún momento, hemos dicho: “qué lechero el pelucón de mela…”. Pero es así.
Ahora, para llegar a esta breve hipótesis tuve que conversar con una serie de amigas que me comentaron sobre sus gustos y complicaciones al momento de fantasear con ellos.
Algunas los prefieren a lo Axel Rose, es decir, soberbio, con cara de pocos amigos, y que sea atrevido en todo. Otras, a lo Kurt Cobain, es decir, con cabello sucio, rubiecito, ojos claros, y que haga sonseras en el escenario.
Tenemos, también, quienes los prefieren encuerados. “Mientras más cuero mejor”, dicen algunas. Aquí se encuentran especímenes como: Bret Michaels de Poison, Sebastian Bach de Skid Row y Gene Simons de KISS, quien, y en verdad lo sostengo, me indignó el saber de su relación con una mujer que envenenó mi cerebro en la adolescencia, la actriz voyeur Shannon Tweed.
Sin embargo, y miren que cada vez estamos en secciones un poco más sórdidas, existen los gustos casi, por así decirlo, aberrantes e insanos. Para algunas, a pesar de haberse sacado una costilla o ponerse un ojo de chancho…(JAJAAJAJ) Marilyn Manson, se la lleva a punta de patadas y puñetes; obsesivo dicen algunas, pero mírenlo al flaco, siempre rodeado de modelos o actrices, como Evam Rachel Wood, por ejemplo. Ahora, otra calaña que ingresa dentro de esta sección es Tommy Lee de Motley Crue, recordado por ser el ‘lechero’ que tuvo entre sus manos a la bomba sexy Pamela Anderson, quien acabó ‘peor’ que el mapache Clean de Candy, es decir con los ojos negros, debido a las tremendas palizas suscitadas una y otra vez por celos del batero. Pero, en fin, así los prefieren ellas.
Como conclusión me queda decirle a mis brothers, que en algún momento adoptaron posiciones corporales y gestos como los mencionados, lo siguiente. Si desean tener millones de chicas a sus pies, tienen que estar con pantalones de cuero, tener el cabello sucio, ser agresivo y, muchas veces, con cara de malo.
Sé que la respuesta la tienen ustedes, pero, aparentemente, las rockeras de sus amigas ya tomaron una decisión. ¡Suerte! xD
Gente, luego de hurgar en algunos archivos de mi compu, encontré una conversa que tuve con el mítico rockero nacional Gerardo Manuel, hace 1 año, en donde nos habló acerca de su recordado programa Disco Club. ¡No se lo pierdan! ImI...
Amante de la música en todas sus expresiones. Postuló a la escuela oficial de la Marina, pero un problema en los ojos le impidió ser marino como su padre; no obstante, la radio y la televisión enmendaron ese sueño: “se perdió un marino, pero se ganó un rockero”, confiesa.
Gerardo Manuel, el hombre que nos deleitó con el “Bule Bule”, nos llevará por un viaje retro a su programa Disco Club, y de seguro, que al finalizar esta entrevista, todos tomaremos nuestra leche.
-¿Qué recuerdos le vienen a su mente al escuchar esta frase: “pórtense bien y tomen toda su leche?
Bueno, evidentemente es una mezcla de recuerdos: se combina lo familiar con lo social y lo amical. Esta frase me permitió conocer muchas personas que se tomaban la frase muy en serio. Sabes, en alguna oportunidad, me encontré con tantas personas que me dieron las gracias por el programa, por la música, por la forma en que presenté esta vitrina musical ‘tan surtida’. En resumen, era como tener en tu sala a un inmenso auditorio, en donde puedes recibir a todos tus amigos, y brindarles eso que ellos buscan. Esto, a la larga, lo tomé como una actitud de compartir con la gente.
- Dentro del espacio conflictivo de la década de los setentas: ¿Cómo pudo sobrevivir un programa como Disco club, y con tales características?
Mira, mucho tiene que ver la persona que me recibió cuando fui a presentar la propuesta. En un principio, me acerqué a los canales particulares, que en ese momento eran manejados por una entidad llamada Telecentro. Sin embargo, fue en el Canal 7 en donde encontré muchos amigos que reconocieron mi trabajo en la radio, y dedujeron que si el programa tenía éxito en la radio, también lo tendría en la televisión.
- En un primer momento, ¿cuál fue el formato que definió la estructura del programa?
El formato que les presenté era novedoso. Era la primera vez que en el mundo se usaba la idea de un programa de recopilación de videoclips. Es más, esta idea no me la copié de nadie, y te lo digo con orgullo. Esto, aproximadamente, fue 4 o 5 años antes que de saliera la cadena musical MTV. En sí, la idea comenzó con un programa de una hora los jueves. Eso fue en junio de 1978, y a medida que el éxito del programa subía, en noviembre de ese año, se lanzó un programa en edición diaria de treinta minutos, y una hora los sábados que era el resumen de la semana, “para los que llegaron tarde”, otra de mis frases.
- ¿Se considera contestatario?
Sabes, yo tengo ese defecto muy grave: nunca me callo. Digo las cosas como las pienso, porque creo que si uno las deja pasar, ya no tienes oportunidad de hablarlas.
- Bueno, como que también eso es el rock...
Exactamente, y yo mantengo ese espíritu. El rock no sólo es una pose, como muchos piensan, o ponerte un polito bonito. ¡Así no es! Es una actitud hacia la vida, y que no necesariamente implica el uso drogas o el abuso de alcohol. Por ejemplo, yo no tomo ni fumo. Nunca lo he hecho y, paradójicamente, mi grupo se llama “el Humo”, alucina (risas). Ahora, el nombre de la banda se creó de forma anecdótica. Fue el recordado Ernesto Samamé, ‘el peladito’ de We All Together, quien nos bautizó. Sabes, fue un mate de risa la forma cómo nació el nombre. Después de terminar el disco se tenía que poner nombre a la banda y por allí decían: ¿Cuál es tu segundo nombre? Respondí: Manuel. Y me respondieron: “qué bacán”, que se llame Gerardo Manuel. (risas) Les manifesté que mi nombre no podía ir solo, porque parecía cantante de boleros (JAJAJAJAJAA…XD!!!), y Ernesto dijo: y porqué, como nos juntamos y luego nos desaparecemos cada uno por su lado, no nos ponemos “El Humo”. Es una metáfora, diría yo. Sabes, qué nos íbamos a imaginar que más tarde éste nombre sería el sinónimo de droga.
Queen se vio primero
- Retomando el tema de Disco Club ¿Cuál fue el primer videoclip musical que se transmitió en su programa?
El primero fue Rapsodia Bohemia de Queen, en 1976. Fue el primer video conceptual, y fue filmado en 35 mm. En esa época estaba en pañales el formato tres cuartos. Antes se mandaba a las compañías de discos los Film Clips (no video), el cual era en 16mm o 35 mm. Te cuento cómo era la cosa. Se llevaba en grandes madejas de película, con una canción, cada una, de diferentes artistas como: James Brown, Rod Stewart, Queen, entre otros. Había rollos interminables que se armaban en las compañías cinematográficas. Esos rollos se pasaron en la “Más Más de Panamericana”, en el Campo de Marte. Esos eran “los Film Clips”.
- Analizando la popularidad que tuvo Disco Club ¿Cuál fue la repercusión tanto de usted como de su equipo de trabajo al salir la cadena MTV?
Simplemente, lo que nunca me olvido, es la correspondencia que llegaba. Entre otras cosas me decían: “Gerardo has algo porque se han copiado de ti”. Sabes, eso era lo bacán del asunto. Nadie me preguntaba por qué te copiabas de ellos, sería absurdo. Y mira, esto repercutió tanto que en la revista Billboard mencionaron el hecho. En otras palabras decían que en el Perú hay un programa que se adelantó a todos los programas de viodeoclips en el mundo, se llama Disco Club, y ha salido 4 años antes que la cadena MTV.
Son peruanos y son buenos...
- ¿Se acuerda de las primeras bandas nacionales que se difundieron en Disco Club?
Evidentemente, no me puedo olvidar de “Frágil”, que fueron los primeros que me llevaron un videoclip con el concepto internacional de la época. Otra banda era “Rio” con Televidente; y otros grupos que fui grabando en el estudio del canal. A estos grupos les fui insertando imágenes diversas de videoclips que no pasaba, porque la música no era muy buena. Es más, y esto es un vacilón, me secuestraba esas imágenes y armaba los videos de bandas como: “Pueblo del Barrio”, de “Chachi Luján”, y de otras que pasaron por Disco Club.
- ¿Cómo fue el paso del Canal de Estado al Cable?
En 1995 me llamaron del Cable para renovar todo. Evidentemente, tenían mejores condiciones de las que se presentaron en canal 7.
- Finalmente, sino hubiera hecho rock ¿Qué hubiera hecho?
Hubiera sido ‘sordo’, seguro. Me hubiera perforado los tímpanos, ja, ja, ja...